viernes, 23 de septiembre de 2011

El falso profeta

Obama

El falso profeta está resultando ya tóxico también para su partido, tanto que en este mismo mes de septiembre el Partido Demócrata ha perdido ya dos elecciones especiales en sendos distritos en Nevada y Nueva York.

En EEUU llevamos ya casi tres años conociendo las obras y los frutos de un falso profeta y peor presidente. Obama está ya bajo sospecha de incompetencia. Su fracaso se ha intensificado en estos pasados meses. Primero, con el lío del techo de la deuda; segundo, anteponiendo sus lujosas vacaciones al caos laboral; y tercero, con los datos de creación cero de empleo en agosto. Ángel Martín ha acertado al probar documental y objetivamente cómo EEUU sigue estancado económicamente. El mes de septiembre va peor y el otoño pinta ya caliente con algún columnista como Steve Chapman, del Chicago Tribune, pidiéndole ya abiertamente a Obama que no se presente a la reelección y deje vía libre a Hillary Clinton.

Aquel fatal acuerdo sobre el techo de la deuda, tan elogiado por Obama, implicó la creación de un llamado "supercomité" encargado de recortar gastos gubernamentales. Tan nefasta idea de crear un grupo de doce miembros con tremendo poder para dictar los detalles de dicha reducción está resultando un caos, pues contradice el carácter representativo de esta democracia norteamericana al silenciar la opinión de los más de quinientos miembros del Congreso, así como de los más de doscientos comités y subcomités encargados de decidir legislativamente en el Congreso. Obama sigue politizando ahora una nueva ley de empleo que exige otros 447 millones de dólares más para un nuevo paquete de "estímulo", así como un billón y medio de dólares en nuevos impuestos.

Junto al caos laboral y económico, estos días ha saltado también el escándalo de la intervención de la administración Obama en una pequeña empresa de guitarras en Tennessee. Por segunda vez desde 2009, varios agentes federales entraron con armas automáticas en un pequeño negocio de guitarras en Tennessee. El gobierno de Obama considera que dicho negocio realizó uso inapropiado de madera extranjera violando una ley de 1900 diseñada para prohibir materiales exportados ilegalmente de otros países. El negocio, llamado Guitarras Gibson, asegura que tiene documentos que prueban que la madera usada, procedente de Madagascar e India, es legal y que el problema radica en que no les han dado la oportunidad de defenderse en el juzgado ya que el gobierno de Obama no ha presentado cargos.

Otro escándalo reciente tiene que ver con Solyndra, la empresa con base en California de paneles fotovoltaicos que Obama puso como ejemplo del futuro económico de EEUU. Tras otro discurso del falso profeta hace poco más de un año en aquella misma empresa, han salido ya datos que prueban cómo la empresa estaba muy bien conectada políticamente con Obama. Tras recibir un préstamo federal de 535 millones de dólares, Solyndra se declaró hace tres semanas en bancarrota despidiendo a más de mil trabajadores. La Oficina de Auditoría del Gobierno Federal ha encontrado ya favoritismo en la concesión de ese préstamo y el FBI está investigando el caso pues uno de los mayores inversionistas de la compañía, el multimillonario George Kayser, fue también uno de los mayores donantes del candidato Obama en 2008.

Estos escándalos, unidos al del paso y venta de armas ilegalmente a México por parte de la Administración Obama en la llamada operación "Fast and Furious" y al que acaba de saltar conocido como "Light Squared" -con presiones de la Casa Blanca a un general del ejército para favorecer a una compañía- no han hecho más que empezar a ver la luz pública y llegan en un clima general entre los ciudadanos que otorgan los peores números de aprobación popular a Obama. El falso profeta está resultando ya tóxico también para su partido, tanto que en este mismo mes de septiembre el Partido Demócrata ha perdido ya dos elecciones especiales en sendos distritos en Nevada y Nueva York, en este último caso en un distrito que había estado en posesión del Partido Demócrata durante los últimos noventa años y que ahora ha pasado a manos del GOP. Obama llegó a la campaña de 2008 vestido de oveja. Por sus frutos ya lo conocemos.

Kirchner compró 20 pares de zapatos por 110.000 dólares

ESCÁNDALO EN ARGENTINA

Que la presidenta argentina es una adicta al lujo no es ningún secreto, pero ahora, se han aireado algunos de sus costosos gastos.

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Uno de los lujosos pares que adquirió la presidenta

La semana pasada, sin pretenderlo –o quizás sí- el New York Post provocó una gran polémica en Argentina. El diario estadounidense publicó una información sobre los lujos de los presidentes mundiales durante la cumbre de la ONU, haciendo un repaso por varias de sus excentricidades. Entre las de Paul Kagame, Abu Mazen o el ministro de exteriores marroquí; el tabloide mencionó a Cristina Kirchner, asegurando que se había gastado 110.000 dólares en 20 pares de zapatos, concretamente de la firma Louboutin. Esta carísima compra la habría realizado durante un viaje a París.

Rápidamente, los diarios argentinos se hicieron eco de la noticia, acostumbrados a los excesos de la presidenta, adicta al lujo y la alta cosmética. Ante la indignación que provocó la noticia, la Casa Rosada se apresuró a desmentir la noticia, a través de un portavoz presidencial. Alfredo Scoccimarro negó la compra, y lo tildó de "invento total, un absurdo".

Pero no sólo el New York Post manejaba esta información, y al día siguiente otros medios estadounidenses dieron más datos sobre la exclusiva tarde de compras de la presidenta argentina. El portal Hispanically Spealing News dio más datos sobre su tarde de compras en la capital francesa, que corroboraban lo publicado por el tabloide. Kirchner envió a un grupo de personal shoppers del hotel George V de París donde se alojaba, para realizar la adquisición. Además de los 20 pares de zapatos (por un precio de 5.500 dólares cada par), también adquirieron para ella bolsos de Louis Vuitton, Hermes Birkin y otras marcas. La publicación adjunta fotografías de Cristina durante la cumbre de la ONU en la que lució los zapatos de la discordia. ¿Estará la presidenta argentina tratando de emular el zapatero de Imelda Marcos?.

Candidatos republicanos

EEUU

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Hay varios casos en la historia electoral norteamericana que prueban cómo políticos casi ignorados, o desbancados de uno u otro partido por los medios a estas mismas alturas de la campaña, acabaron ganando la nominación.

Vale la pena seguir los debates políticos para las elecciones presidenciales de noviembre de 2012. En este ciclo electoral no parece que vayamos a tener pugna en el lado del Partido Demócrata. Barack Obama será el candidato de su partido y todo apunta a que cambiará de vicepresidente: Hillary Clinton sustituirá a Joe Biden. Sin mejora económica en el horizonte, no creo que esto le sirva de mucho a Obama.

A día de hoy, de haber elecciones presidenciales no tengo duda de que cualquiera de los aspirantes punteros del GOP derrotaría fácilmente a Obama. Pero falta todavía más de un año y, según vaya la economía, los votantes tomarán sus decisiones. Los debates suelen ser buenos indicadores de dónde estamos. El debate de la semana pasada (MSNBC-Politico) en la Biblioteca Presidencial Reagan sirvió de telón para abrir oficialmente la temporada en el GOP. Esta semana, en el importante estado de Florida, vimos de nuevo a los ocho candidatos republicanos debatir ante las cámaras de la CNN. Otra vez, los dos protagonistas fueron Mitt Romney y Rick Perry, adelantados en el apoyo de los votantes, a decir de las encuestas. Pero éstas no son más que fotografías instantáneas y reducidas de un momento y que no siempre reflejan ni el pensar ni la naturaleza de todo el electorado.

Faltan casi cuatro meses para iniciar las elecciones primarias, desde Iowa y New Hampshire a Carolina del Sur y de ahí a otros estados durante la primera mitad del año 2012. Además de los favoritos y la lucha personal entre Perry y Romney, ahí están candidatos como Michele Bachmann, que ha perdido algo de fuelle pero atrae a un sector del Tea Party. Está Ron Paul, con buenas ideas en materia económica pero abucheado –y con razón– este lunes noche por sus posiciones sobre política exterior y, particularmente, sobre el 11-S. Está Herman Cain, con gran gestión como empresario. Está Jon Huntsman, cuyo último debate no le ayudó mucho entre los votantes liberal-conservadores. Está Rick Santorum, un católico de principios. Y está Newt Gingrich, que a mi juicio es el mejor candidato, lo que no significa que vaya a ganar.

Desde mis años en Georgia, estado al que Gingrich representó como congresista en Washington, he seguido con interés su carrera política. Aunque los medios lo descartan como el candidato final del GOP, si uno mira con detalle los debates se observa que tiene ideas muy claras y la experiencia necesaria para derrotar a Obama y buscar encauzar el país. Gingrich ganó, a juicio de algunos analistas, los dos debates en estas dos últimas semanas, además de otro foro presidencial en Carolina del Sur. Si por aplausos fuera, Gingrich iría el primero en las encuestas. Está ya tercero y no deberían darle por muerto porque la carrera es larga.

Hay varios casos en la historia electoral norteamericana que prueban cómo políticos casi ignorados, o desbancados de uno u otro partido por los medios a estas mismas alturas de la campaña, acabaron ganando la nominación. En 1972 nadie daba un duro por George McGovern y éste acabó obteniendo la candidatura por el Partido Demócrata. Lo mismo pasó en 1976 con Jimmy Carter, que terminó siendo el candidato demócrata y ganó la presidencia. Igual ocurrió con Bill Clinton en 1992 y también con John Kerry en 2004, aunque luego perdiera las presidenciales. En el bando republicano, hace cuatro años John McCain no era considerado el favorito dentro del GOP pero acabó ganando la nominación. A falta de varias semanas para empezar a aclarar todo esto, lo mejor es seguir atentos a cada candidato. Cualquier de ellos, quede claro, será siempre mejor que lo que ahora hay en la Casa Blanca.

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